Ignorar los Datos y Decir “Yo Creo” Está Matando tu Negocio

Una de las frases más populares en cualquier junta es “yo creo”. Esta frase tiene variantes como “yo pienso”, “yo considero”, “en mi opinión” o “en mi caso”. Cuando durante una junta donde se está decidiendo el destino de un proyecto alguien usa el “yo creo”, lo más probable es que la continuación de esa frase sea un argumento sin ningún fundamento. El tomar decisiones basadas en el “yo creo” es peligroso y puede llevar cualquier idea o negocio al fracaso.

Cuando las decisiones de un proyecto se toman guiadas por el “yo creo”, es como apostar todo tu dinero en un boxeador de quien no conoces su nombre ni has visto pelear. Si fueras a hacer una fuerte apuesta para una pelea, seguramente pasarías algún tiempo investigando acerca de los peleadores y leyendo opiniones de los expertos, ¿cierto? En el caso de los negocios, esto es exactamente lo mismo. Antes de decir “yo creo que esto es lo que funciona y es así como lo vamos a hacer” es indispensable reunir todos los datos posibles para ver la viabilidad de esa idea.

Existen una infinidad de tipos de “yo creo” que se pueden identificar fácilmente. Entre los más populares se encuentras los siguientes tres.

La experiencia previa

 

Este “yo creo” es poderoso porque la persona que lo usa cree erróneamente que tiene fundamentos para respaldar lo que está diciendo. Generalmente, esta persona utiliza como ejemplo algo que hizo ya una vez y funcionó, así que dice “yo creo que deberíamos hacer las cosas así porque ya me ha funcionado”.

Lo que es necesario entender es que una muestra de una o dos implementaciones de una idea no es una muestra representativa y no puede tomarse como definitiva. Ningún negocio es igual, ningún proyecto requiere los mismos métodos. Al utilizar una experiencia previa como fundamento para implementar una idea se están ignorando totalmente las necesidades propias del negocio o proyecto, lo cual puede llevar al fracaso rápidamente.

Las buenas prácticas

 

En este caso, la persona del “yo creo” respalda su creencia en lo que otros dicen que es correcto hacer. En su libro You should test that!, Chris Goward pone ejemplos de cómo las buenas prácticas de diseño web no funcionan de la manera en que todo mundo lo cree. He aquí algunos de estos ejemplos.

Buena práctica: Los botones verdes funcionan mejor.

Realidad: No siempre.

Buena práctica: Siempre incluye la imagen de una persona sonriendo.

Realidad: En la mayoría de los casos reduce la tasa de conversión.

Buena práctica: El sexo vende.

Realidad: El sexo sólo vende cuando lo que vendes es sexo.

Las buenas prácticas tienen base en algo, seguro, pero es un error de principiantes pensar que las mismas prácticas aplican para cada negocio. Antes de pensar en trabajar siguiendo una buena práctica, debes analizar tu negocio desde adentro para saber cuál es el problema que se debe resolver, y en base a eso, buscar una solución. Utilizar una buena práctica sólo porque lo leíste en un blog o lo escuchaste en la escuela puede meterte en serios problemas.

HIPPO (Higuest Paid Person’s Opinion)

 

En este escenario, la persona que utiliza el “yo creo” no admite otras opiniones al ser la persona con mayor jerarquía en la empresa. Peor aún, los miembros del equipo no cuestionan las ideas de esta persona porque, después de todo, es quien tiene mayor autoridad. El seguir la opinión de un HIPPO puede ser contraproducente no sólo para la empresa, sino para quienes ejecutan las ideas de esta persona. Nadie quiere verse involucrado en un proyecto que evidentemente no va a funcionar porque la persona con mayor jerarquía toma cada decisión sin fundamentos. Esto puede provocar que los miembros del equipo pierdan su interés en aportar ideas.

La figura del HIPPO y el daño que hace a las empresas es tan evidente que Google incluso tiene una mascota que se burla de estas personas.

 

¿Cómo contraatacar ante el “yo creo”?

Si estás leyendo esto, probablemente encajas con uno de los dos siguientes casos: eres una persona que tiene que lidiar con el “yo creo” de los demás o eres una persona que utiliza el “yo creo” constantemente y ahora sabes cómo podría estarte afectando. En ambos casos, sólo hay una solución:

Los datos vencen cualquier opinión.

Grace Hopper, pionera de las ciencias de la computación, definió este concepto perfectamente al decir “una medición precisa vale más que la opinión de mil expertos”. Es cierto, las opiniones se equivocan, pero los datos no mienten. La mejor solución para contraatacar ante el yo creo y no dejar que se interponga en tu camino es mostrar datos.

Si alguien dice “yo creo que deberíamos poner un slideshow en nuestra página principal porque eso me funcionó cuando trabajaba en otra empresa”, la respuesta correcta es “claro, podemos ponerlo a prueba y ver qué dicen los datos”.

Si alguien dice “yo creo que deberíamos cambiar los colores de nuestra página porque los principios del diseño dicen que los colores cálidos hacen sentir mejor a una persona”, la respuesta correcta es “claro, podemos ponerlo a prueba y ver qué dicen los datos”.

Si alguien dice “yo creo que debemos hacer todo en blanco y negro porque soy la persona con el sueldo más algo en esta habitación”, la respuesta correcta es “claro, podemos ponerlo a prueba y ver qué dicen los datos”.

Existen un millón de herramientas para realizar a/b testings, ya depende de ti cómo las usas para demostrar la viabilidad de esas ideas. Además de realizar pruebas, también es necesario instaurar en las empresas un acercamiento al método científico para realizar marketing. Esto es utilizar las etapas del método científico en el ciclo de actividades del proyecto para tener las mejores conclusiones y datos. Observar, crear una hipótesis basada en la observación y luego experimentar es indispensable para cualquier proyecto. Antes de pensar en el diseño o el contenido, los datos deben ser primero. De esa manera, tu proyecto o negocio tendrá un éxito casi seguro (o al menos no fracasará de golpe como con el “yo creo”).

 

Eso es todo por esta ocasión, si quieres saber más cosas acerca de este o cualquier otro tema, o tal vez sólo saludar, puedes contactarme en mi perfil de Linkedin o al correo braulio@levelmercadotecnia.com. Allons-y!

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